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El nómada encerrado. El Sahara Occidental, última colonia africana El Sahara Occidental (SO) es un área de 284.000 km2, aproximadamente del tamaño de la mitad de España, situado frente a las islas Canarias, en la costa atlántica, haciendo frontera con Mauritania, Marruecos y Argelia.
Como la mayoría de los estados africanos, sus fronteras son el resultado de los acuerdos realizados entre potencias coloniales. Las del SO fueron definidas entre España y Francia en 1900, 1904 y 1912.
Hace más de 2.000 años el pueblo Sanhaja se desplazaba por el Sahara. Desde principios del siglo XIII se establecieron tribus nómadas que procedían del actual Yemen. El pueblo saharaui ha conservado las costumbres y tradiciones cuyas raíces se encuentran en su forma de vida nómada.
Desde entonces ha defendido su independencia, que consigue mantener hasta que en el siglo XVIII comienzan las relaciones comerciales de mutuo acuerdo entre saharauis y españoles.
A finales del siglo XIX y a pesar de la resistencia de los saharauis, las relaciones comerciales se transforman en relaciones coloniales de sumisión y explotación. En ambas situaciones se da una resistencia al invasor, a través del descontento de parte del pueblo (a los comerciantes, en cambio, esta situación les favorecía) y de la creación de grupos armados movilizados por sucesivos cabecillas.
A partir de 1958, el SO se convierte en provincia española. Cientos de nómadas llamados a las urnas (jefes de familia mayores de 21 años) eligen ser españoles (muchos de ellos todavía conservan su DNI), con el extraño rasgo de ser nómadas y musulmanes, bajo la promesa de conservar la especificidad tribal, los usos y costumbres y regularizar su independencia en un futuro.
En 1965 la ONU insta a España a la descolonización del territorio, y en 1967 se crea la Yema, órgano representativo del pueblo saharaui en las Cortes de Madrid. Para los saharauis comprometidos con la independencia, este órgano está compuesto por saharauis traidores vendidos al colonialismo.
Los retrasos en el proceso de descolonización hacen que los saharauis se organicen en el Frente Popular de Liberación del Sáhara y Rio de Oro, Frente POLISARIO.
En 1975 España reparte el SO entre Marruecos y Mauritania y en 1976 abandona unilateralmente sus responsabilidades en el SO, permitiendo la ocupación militar de Marruecos. Parte del pueblo saharaui huye al desierto de Argelia perseguido por aviones marroquíes que le bombardean con fósforo y napalm, y otra parte soporta la ocupación marroquí en condiciones de represión extrema.
En 1976 se proclama la Republica Arabe Saharaui Democrática, el primer estado en el exilio, por el Frente POLISARIO. 80 países reconocen en la actualidad este estado.
Entre 1980 y 1987 Marruecos levanta el “muro de la vergüenza”. Con una longitud de 2.720 kilómetros y alzado en seis etapas, protegido por 160.000 soldados armados, 240 baterías de artillería pesada, más de 20.000 kms de alambre de espinos, miles de vehículos blindados y millones de minas antipersona, el ''muro de defensa'' marroquí divide a todo un pueblo y su territorio.
Un muro militar que ha causado centenares de víctimas a uno y otro lado del mismo, entre los civiles saharauis que han querido atravesarlo o miles de animales en busca de pastos.
Todo esto a sabiendas de la comunidad internacional.
A lo largo de más de 16 años de enfrentamiento armado, el Frente POLISARIO consiguió la retirada de Mauritania y la liberación de más de la mitad de territorio.
En 1991 se firma entre Marruecos y el Frente POLISARIO un proceso de paz y ambos aceptan la organización de un referéndum de autodeterminación.
En 2004, después de poner un obstáculo tras otro para la descolonización del territorio,
Marruecos declara oficialmente que no acepta la independencia del pueblo saharaui.
La lista de violaciones de los derechos humanos por parte de los marroquíes en el SO es muy larga: torturas, palizas, asesinatos, prisioneros…además de explotación de recursos naturales que pertenecen a los saharauis.
Los campamentos de refugiados
El pueblo saharaui vive dividido entre el territorio ocupado por Marruecos, bajo amenazas y castigos, el territorio liberado, una zona demasiado desértica para ser autónoma, y en el exilio, campamentos de refugiados en el desierto de la Hamada (Argelia)
La República Saharaui Democrática (gobernada por el Frente POLISARIO) tiene una organización administrativa dividida en ministerios entre los que destacan los de cooperación, educación, sanidad y legislativo.
Del millón de saharauis, 200.000 viven en campamentos de refugiados en un territorio cedido por Argelia (enemigo de Marruecos), en la Hamada, que es un desierto del que nada se puede sacar. Las temperaturas oscilan entre los 20 y los 50 grados y por la noche descienden drásticamente.
Los saharauis en el exilio han vivido desde hace 30 años casi únicamente de la ayuda humanitaria, también pueden recibir pequeñas ayudas de familiares que viven en territorio ocupado o su familia tener algún rebaño de camellos o cabras en territorio liberado.
Los hospitales y escuelas están financiados por la ayuda. En las escuelas se enseña al niño la historia de su pueblo, la necesidad de un Sáhara libre, sin o por la fuerza. A partir de secundaria no hay educación y algunos tienen la suerte de ir a hacer superiores y universitarios a Argelia o a Cuba (que apoya la causa saharaui), A su regreso sus conocimientos resultan prácticamente inaplicables en un territorio con apenas recursos.
Están organizados en campamentos, en los campamentos, barrios, en los barrios, familias y en sus casas de adobe y jaimas, viviendo con la fuerza que les da conservar sus raíces, tradiciones y costumbres… y la certeza de que su territorio se les devolverá como es de derecho, con o sin derramamiento de sangre.
Hablan el hasaní, dialecto del árabe, y como segunda lengua el español. Su religión es la islámica sunita, una variante muy flexible que permite que sus mujeres estudien y trabajen. La mujer, de hecho es la figura más importante de su forma de vida.
Hospitalarios, amables, grandes conversadores y amantes de la risa. No hay trabajo, salvo en las escuelas y hospitales, muy poco en los ministerios, algo en el mantenimiento de infraestructuras. El tiempo libre en los campamentos es como la arena del desierto.
Están cansados de esperar, 32 años de espera no es para menos. La vía diplomática sigue siendo la solución hoy, pero mañana todo puede cambiar. Todos los hombres mayores de edad están listos para ir a la guerra una vez más.
Aunque en el número está su fuerza, ya no existen, como hace una generación, familias de 10 hermanos: ahora tienen entre dos y cuatro hijos. La situación es demasiado dura para la familia numerosa.
La ONU lava su conciencia a través de su inútil presencia permanente en el territorio y también ocupa una plaza privilegiada.
Una de las formas de ayuda humanitaria es la
acogida de niños durante el verano en España, sólo de los 8 a los 12 años. De esta forma los niños escapan de temperaturas inhumanas con riesgo de deshidratación y otros males.
Esta situación insoportable sólo tiene una salida: que Marruecos devuelva el territorio ocupado, un territorio con suficientes recursos naturales (minas de fosfato, petróleo, importantes bancos de pesca, salida comercial al Atlántico, etc) para hacer que el pueblo saharaui recupere su dignidad.
¡SAHARA LIBRE, YA!